miércoles, 23 de febrero de 2011

Paradojas.

El otro día me encontré con una mujer que lloraba en medio de la calle
Le pregunté:
-¿Por qué lloras?
-Porque el mundo no me quiere, por eso lloro.
-Si el mundo no te quisiera no estarías aquí.
-No quiero estar aquí, y el mundo me sigue dejando aquí.
-¿Y dónde quieres estar?
-No quiero estar aquí.
-Pues vete de aquí.
-Es que no puedo.
-¿Por qué?
-Porque estoy llorando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario