Los sueños... cada uno tiene el suyo. Cada uno es diferente, o un único se repite siempre. Yo he decidido exteriorizarlos entre palabras, textos, sentimientos.
sábado, 27 de agosto de 2011
Siéntete estrella
Un día Pepito Juan se levantó estrella.
Puso dos de sus puntas en el suelo y se dirigió hacia la cocina.
>>¿Qué desayunan las estrellas?
>>Las estrellas no desayunan nada.
>>Pero en el espacio hay piedras.
>>No tienes piedras en casa.
>>¿De verdad que no desayunan?
>>Mira en la nevera, puede que tengas piedras.
Siguió con su diálogo mental unos minutos y luego se metió un bote entero de virutas de colores.
Satisfecho, fue al salón y puso la televisión. No sabía que veían las estrellas así que apagó el televisor y observó concentrado el negro de la pantalla.
-El espacio está oscuro.
Se sonrió a sí mismo. Tampoco sabía el humor de las estrellas.
En su ordenador sólo encontró chistes y bromas grotescas que le ofendieron mucho.
Abrió su armario y no vio nada de estrella. No sabía cómo vestían las estrellas. Decidió salir a la calle a por ropa de estrella.
Andando por la calle un escaparate se le cruzó por delante: un conjunto radiante, con luz propia.
Ya era suyo.
Pasó el día fuera de casa y cuando volvió, no se le borraba una sonrisa triunfante de la cara: aquel día había conocido a las estrellas, se había conocido a sí mismo un poquito más.
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