sábado, 27 de agosto de 2011

Que cuando me vaya.


Decidí irme, sin más. Dejar atrás todo lo que tenía y debí haber tenido. Mis casa, mis cosas, mis amigos, mis hermanos, ese chico que tan buena pinta tenía. Todo. Pensé que sería difícil decirles adiós, pero llamada tras llamada me di cuenta de que no. De que ellos lo aceptarían sin rechistar, que me irían a despedir a la estación. Porque la decisión de irme es mía y solo mía.
Llegó el momento de la despedida, les vi a todos tan risueños como siempre, y por fin comprendí por qué se me hizo tan fácil irme. No eran más que un recuerdo. Que seguirían estando ahí, en mi mente, fuera a donde fuese.
Entonces llegó él.
Con las manos en sus vaqueros favoritos me miro a los ojos con esa mirada tan especial y me dijo:
-Hola..
-Ei..
-Me han dicho que te vas.
-Así es.
-¿Por qué?
-Ahí estaré mejor.
-Ese por qué no, por qué eres así. Si estamos todos aquí es por algo. ¿Crees que es porque eres nuestra colega?
-Sí.
-Tal vez para ellos, pero para mi no. ¿Acaso no me ves?
-Lo hago. Jamás me hubiese esperado que estuvieses aquí, ahora..
-Pues aquí estoy.
-Ya.
Un silencio extraño, el viento hace ondear mi pelo y su camiseta, también la favorita. Me preguntaba a que venían tantas ganas de tener suerte respecto a su vestimenta.
-Prométeme algo-dijo de repente.
-¿El qué?
-Nunca, jamás, derramarás una lágrima por ellos, ni por lo que dejes aquí, ni por mí.
-No sé si puedo prometerte eso.
-¿Por qué?
-Ya sabes como soy.
Hice rodar ruidosamente mi maleta hacia las puertas del tren, cuando me agarró de un brazo para detenerme.
-¡Espera!-esperó a que fijase su atención- Nunca te dejaré.
Me quedé pensando unos instantes..
-Eso espero. No quiero irme para siempre.
-Siempre estarás aquí con nosotros, con ellos, conmigo.
-Prométeme que no guardarás esas lágrimas tan mías y tan tuyas.
-No sé si puedo prometerte eso.
-¿Por qué?
-Porque serán reemplazadas por otras, y otras, y otras..
-Ven conmigo.
-Ahí estaré, a donde quieras que vaya. Nunca estarás sola.. te lo prometo.
-Adiós.
-Buena suerte.
-Lo mismo digo.

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